Alejandro Marchant, Pablo Buzzo, Nicolás Urquiza y Matías Venanzi de Torino Bar & Bistró

Con un concepto que rompe el molde en San Martín de los Andes, Torino es una de las opciones más atractivas a la hora de salir a disfrutar del placer de comer y beber bien. Fotos de Eliana Moscovich.

Este “bar y bistro de montaña” -como lo describe el chef Pablo Buzzo, uno de sus artífices- le dio una vuelta de tuerca a la propuesta gastronómica general, con un estilo de cocina que profesa un gran respeto por el producto del terruño patagónico. Tanto es así, que ya están pensando en llevar el formato fronteras afuera de la Patagonia y desembarcar, próximamente, con un Torino en Buenos Aires, y esa será sólo la primera escala.

Cada uno de los integrantes del “clan” de amigos, aportó parte de su esencia al proyecto Torino: dando como resultado una propuesta culinaria original en un ambiente agradable, distendido y con muy buena vibra.

En la decoración del lugar, ecléctica, conviven en diversidad de estilos y objetos: espejos biselados y lámparas retro, más algún nostálgico neón, leds multicromáticos y modernos plasmas; tablas de snowboard, camisetas y pósters de equipos de fútbol que poco a poco visten las paredes de ladrillo de la histórica casona donde funciona el restó. La quintaescencia de Torino se completa con su nutrida barra, que nada tiene que envidiarle a sus pares de las grandes ciudades.

Lo grande y lo pequeño, lo regional y lo cosmopolita conviven en Torino.

-¿Cuál será la novedad de la cocina de Torino para este invierno?

Alejandro Marchant: La idea es hacer una cocina más de autor para ampliar un poco más la propuesta, sin irnos del concepto base de Torino, complementando mi visión de la cocina con la de Pablo (Buzzo).

Pablo Buzzo: La apuesta fuerte será incluir Sushi, lo cual le va a aportar frescura al menú.

Nicolás Urquiza: Además abrimos Torino Winter Point en el sector de Las Pendientes de Cerro Chapelco, un parador con gastronomía de montaña, en el cual habrá eventos after-ski, fiestas temáticas y cenas especiales. También vamos a hacer clases de cocina abiertas al público y degustaciones de vinos, para integrar más a la gente a la cocina de Torino.

-¿Qué es lo que gusta a la gente de Torino?

Nicolás Urquiza: Es un lugar donde todo está emparejado. Acá se puede comer desde una buena pizza con hongos hasta un plato super elaborado. A través de la cocina patagónica hemos creado un nexo muy fuerte con la gente. Quienes nos visitan se llevan una muy buena experiencia, grandes sensaciones. Nos gusta también poder fidelizar al cliente, saber por qué vino, qué le gustó, si se sintió bien. Es un lugar distinto que reúne todo lo que nos gusta a nosotros.

-¿Se puede mezclar la amistad y el trabajo? ¿Cómo llevan ese tema?

Pablo Buzzo: Éste es un proyecto de amigos y lo que está muy claro es que el negocio y la amistad están muy bien diferenciados, sabemos que Torino no tiene que romper nuestra amistad. Aprendimos a discutir dentro del ámbito laboral y después salir a comer o tomar algo sin seguir los problemas del trabajo. Cada uno respeta el conocimiento del otro, estamos en edades y etapas muy cercanas, pensamos muy parecido. Queremos trabajar y divertirnos y, aparte de eso, ganar plata (Risas). Las personalidades están bastante marcadas y eso hace que podamos llevarnos bien. Los cuatro nos complementamos. Nico es como un misil lanzado, se le ocurre algo y nos vuelve locos a todos hasta que le hacemos caso. Muchas veces lo seguimos confiando en su visión. Matías es quien está en el día a día, maneja los proveedores y el dinero, es vital para que todo funcione bien, es un contrapeso fuerte y necesario. Ale es un gran amigo y cocinero, me transmite una gran tranquilidad, confío mucho en él. Tenemos muchas cosas para hacer juntos como cocineros.  Tiene una visión de la cocina más arriesgada que la mía. Eso se lo ha dado el haber sido el chef de un gran restaurant como La Reserva. Con su incorporación, y el respaldo de nuestro jefe de cocina Esteban Schinepp, vamos a poder llevar la propuesta de Torino un poco más lejos.

-Qué tan lejos?!

Matías Venanzi: La idea es crear una marca con Torino, llevarla a otros lugares del país, comenzando por Buenos Aires, mostrando las virtudes de la cocina patagónica, generando más negocios y creciendo personal y profesionalmente a partir de este emprendimiento.

Nicolás Urquiza: Con el grupo y el equipo que tenemos ahora, llegó el momento de traspasar las fronteras, nos sentimos capacitados para hacerlo. Salir a vender el destino Patagonia a través de sus sabores y del respeto que tenemos por el producto. La idea es que la gente pueda revivir esas sensaciones, llevando un poco de la Patagonia a otros lugares, haciendo cocina nómade.

Alejandro Marchant: Los cuatro estamos en la etapa en la que tenemos muchas ganas de hacer cosas, y con ese espíritu me sumo al grupo de trabajo. Creo que tenemos todo el potencial para desarrollar la marca Torino y llevarla a otros lugares del país. Todos tenemos algo importante para aportar: iniciativa, sangre joven, las ganas y las expectativas de hacer algo nuevo y con proyección.

-Buenos Aires parece inevitablemente la segunda escala de Torino…

Pablo Buzzo: Desde hace un tiempo, soy el chef ejecutivo de Experiencia Del Fin del Mundo, la casa de la bodega en Buenos Aires, así que también paso mucho tiempo allá. Y como nuestros clientes y amigos de Torino son en su mayoría de Buenos Aires, estoy en contacto permanente con ellos.  De hecho, Nico y Matías estuvieron un mes y medio conmigo en Experiencia, ayudando y aprendiendo. La idea es seguir creciendo con la marca Torino, buscando poder darle al segmento al que apuntamos lo que le gusta y va a buscar cuando está en San Martín de los Andes: un lugar para pasarla bien en un ambiente distendido, con música, buenas tapas, tragos y amigos.

Perfil de los socios

Pablo Buzzo es un referente de la cocina patagónica, tiene una empresa de catering junto a su esposa, también cocinera. Es el chef ejecutivo de Paihuen y desde hace uno meses, está al frente de Experiencia Del Fin del Mundo, la casa de la bodega patagónica en Buenos Aires.

Nicolás Urquiza y Matías Venanzi, amigos entrañables desde la facultad, dieron alma y vida al wine bar de Paihuen -siempre bajo la mirada de Pablo Buzzo-, hasta convertirlo en un reducto único en San Martín de los Andes.

Alejandro Marchant lleva más de quince años dedicados a la gastronomía. Estuvo al frente del restaurant La Reserva durante nueve años, convirtiendo la propuesta culinaria del lugar en una de las mejores de San Martín de los Andes.

Torino Bar & Bistro

M. Moreno 846, San Martín de los Andes.

Tel. (02972) 41 2614

torinobarbistro@gmail.com

Abierto todos los días desde las 19.30 horas.

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