Cuatro libros para leer justo antes de la primavera

Hay un día del año en que, por primera vez después del frío intenso, hace un poquito de calor. Aún es invierno, pero  abrimos más el cierre de la campera o hasta nos sacamos el abrigo. Es la primavera que pasa avisando “en un rato llegaré yo, pero no todavía”. Ese día deja un clima emocional extraño. Tal vez uno se quede recordando otras primaveras. Aprovechemos ese estado para leer libros hechos de recuerdos.  Por Anahí Flores

Si bien la colección Pípala de Adriana Hidalgo Editora es para niños, yo diría que este libro es un placer sin límites de edad. Mi jardín, de Zidrou Marjorie Pourchet (editado en el 2010), es el recorrido mental de un hombre adulto al reencontrar el jardín de su niñez. Un cuento con flores, hamacas y tesoros escondidos, hilvanados en recuerdos.

Me desperté, todavía era de noche. El libro de Bruno Szister estaba junto a la cama. Lo abrí sólo para hojearlo y terminé leyéndolo completo. Luego, volví a dormir. Ahora, mientras tomo los primeros mates del día, pienso en Yo quería ser astronauta (Editorial Conejos, 2011). El libro de Bruno está hecho de recuerdos y sueños, contado de una forma tan simple y sin pretensiones que establece, al instante, sintonía con el lector. Y uno pasa el resto del día sintiéndose amigo de la infancia de Bruno, aunque apenas lo conozca.

Damián Ríos le escribió cartas a una ex, cuando ella lo dejó. En esas cartas, que  le fue pasando por debajo de la puerta, le contaba su vida en Entre Ríos. Así,  Entrerrianos (Editorial Mansalva, 2010) quedó lleno de mates, barro, amigos, lluvia… Porque el libro nació de las cartas y, aunque tiene formato de novela, mantiene el sabor original de aquellas notas personales.

Y para cerrar, una lectura en voz alta: Cuentos en tren, de Laura Devetach (Editorial Alfaguara, 2008). Estas historias -nos cuenta la autora- surgieron de cosas que ella misma escuchó viajando en tren, y de viejas leyendas populares (aparece, por ejemplo, la leyenda de la yerba mate). Incluso algunos relatos nacieron del propio sonido que el tren hace al andar, porque ¿quién no creyó adivinar historias en el “quetrén quetrén, quetrén quetrén, quetrén, quetrén”…?

Entradas Relacionadas
Libros de abril, opciones por mil

Tenemos cuatro opciones completamente diferentes para abril: una novela, un cuento corto, una novela breve, un libro infantil. Por Anahí Flores. En Claraboya (Alfaguara,... 



5 libros para el otoño

Llega el otoño, se caen las hojas pero no las de los libros. Llenemos los primeros días del otoño con buenas lecturas. Aquí van cinco sugerencias, una de las... 



4 libros para lo que queda del verano

Marzo es, para algunos, más tiempo de vacaciones. O el mes en que de a poco se retoma el ritmo laboral. Y para otros, un mes más como cualquiera. ¡A aprovechar... 



4 libros para lagartear en verano

Enero es, para muchos, un mes con más tiempo libre. Con ratos de ocio ya sea en la playa lagarteando, en la montaña descansando o en casa con el aire acondicionado.... 



Deja un Comentario

Los campos requeridos estan marcados con *


Más comentadas