4 libros para lagartear en verano
Enero es, para muchos, un mes con más tiempo libre. Con ratos de ocio ya sea en la playa lagarteando, en la montaña descansando o en casa con el aire acondicionado. A cualquiera de esas opciones le viene bien la compañía de un buen libro. Veamos nuestras cuatro propuestas de hoy: relatos cortos y divertidos, un libro de poemas y dos novelas muy diferentes entre sí. Por Anahí Flores
Darío Kullock viene escribiendo cuentos cortos desde hace algunos años, en su blog http://elnidoprestado.blogspot.com. Varios de esos cuentos aparecieron en la revista Oblogo. Por eso, leer Dios y otras ironías, el libro que acaba de auto-editar, es como leer su blog en papel o un especial de Oblogo dedicado a los cuentos de Darío.
Si bien todos los relatos (fantásticos, irónicos, humorísticos) están disponibles gratuitamente on line, es un placer tener este ejemplar de casi cien páginas en mano y saber, además, que el autor tiene la intención de publicar nuevos cuentos en un futuro.
En el poemario Mi tren monoplaza, de Paula Irupé Salmoiraghi (Ediciones del Dock, 2010) leemos: “Mi soledad es una ampolla gigante que jamás me animo a reventar”. Creo, sin embargo, que Paula se animó a “reventar esa ampolla” al publicar este libro de antiguos poemas (ella misma admite que no pudo retocarlos porque no le pertenecen: son de una “ella” adolescente que ya no existe).
No siempre hay ganas de leer algo oscuro, perverso, misterioso. Pero cuando se está en esa frecuencia, El imitador de Dios, de Luis Lozano (Alfaguara, 2011) es una buena opción con sus bares, pueblos perdidos, recuerdos mezclados y contradictorios y mucha lluvia.
Al terminar Una novela real de Minae Mizumura (Adriana Hidalgo Editora, reedición de 2011), uno tiene la sensación de haber estado leyendo sin parar durante un mes entero aunque se haya devorado el libro en menos de una semana. Es de esas historias en que, al llegar a la última línea, se necesita un “silencio” antes de embarcarse en una nueva lectura.
A lo largo de seiscientas páginas se suceden los narradores, se entrelazan las historias y el lector va siguiendo los hilos desde Estados Unidos hasta Japón, pasando por varias épocas del siglo pasado.











Tres cosas:1. Yo qeiuro uno.2. Maja chicanera!3. No sé si qeiuro que algo o alguien me quite el status de ñoña… no sé.