5 libros para el otoño

Llega el otoño, se caen las hojas pero no las de los libros. Llenemos los primeros días del otoño con buenas lecturas. Aquí van cinco sugerencias, una de las cuales  (El libro de la almohada) probablemente dure todo el año: es mejor ir saboreándolo de a poco. Por Anahí Flores

No está muy claro de dónde surgió el título de este libro. Tal vez venga de la costumbre de su autora de guardarlo en un lugar privado (debajo de la almohada). O porque lo escribía de noche, recostada sobre su almohada. También pudo haber sido ocurrencia de algún copista (no se conservan los originales). O por la escena que figura hacia el final, cuando la emperatriz pregunta qué podría escribirse en unos cuadernos que le regalaron y la autora dice que, si si ella los tuviera, los usaría de almohada (y, en efecto, se los da).
El libro de la almohada, de Sei Shônagon (Adriana Hidalgo Editora, 2009) es un conjunto de textos cortos, privados, casi un diario íntimo escrito alrededor del año mil, en Japón. Sin embargo tiene algo de actual. Si en el año mil hubieran existido los blogs, este libro podría ser la transcripción de los posts, por lo cotidiano, breve y ágil de sus textos.
Recomendación: dejar el libro en la mesa de luz, junto a la almohada, e ir leyendo de a un texto o dos por día, a lo largo de un año. Dejarse envolver por la voz de la autora: será muy posible que el lector se encuentre a sí mismo “haciendo listas” (los textos con forma de listas son una de las peculiaridades de este libro milenario).

Los fotógrafos miran el mundo a través de su lente, descubren detalles que al ojo entrenado se le escapan. En La otra playa los protagonistas son dos fotógrafos y hay una superposición de dos realidades -o dos planos- que al principio sólo se intuye. Una playa, una casa, una realidad paralela y fantasmal donde no existe -detalle inquietante- la Coca-Cola. Mejor no decir más de esta novela de Gustavo Nielsen (Alfaguara, 2010) por la que es un placer dejarse llevar, no importa adónde.

Las tapas de los libros de Eloísa Cartonera son de cartones comprados a los cartoneros de la vía pública y pintados a mano. Eso hace que cada ejemplar sea literalmente único, y que tenga un olor particular a cartón y témpera.
Hoy comentamos dos libros de Eloísa: Tolosa (2011) de Horacio Fiebelkorn, cuyo nombre se debe a que fue escrito casi todo en esa zona de La Plata. En Tolosa se reúnen poemas urbanos y de lenguaje cotidiano, todos de otros libros anteriores del autor.

Y también La frontera será como un tenue campo de manzanilla (2011) de Elder Silva, que en sus poemas va deambulando por el interior y la capital uruguayos, y al fin llega a la frontera donde pasa del portugués al español dentro del mismo poema. Va y vuelve de un idioma a otro como cuando uno está justamente ahí, en la frontera.

Mi vecino es abogado. Uno imagina a los abogados como gente seria, lógica, estructurada. Grave error. Ni bien nos mudamos, nos regaló un ejemplar de su libro de cuentos Pequeños asuntos sumamente importantes (Relatos del dragón, 2003). En los cuentos de Aníbal Filippini aparecen fobias, situaciones ridículas y muchos abogados retratados casi siempre con ironía. Descubrí que a mi vecino lo inquietan los sótanos: leer un texto de ficción nos hace conocer a su autor más que si leyéramos su biografía. Lo miraré distinto la próxima vez que me lo cruce en el ascensor; pena que en nuestro edificio no haya subsuelo.

Entradas Relacionadas
Libros de abril, opciones por mil

Tenemos cuatro opciones completamente diferentes para abril: una novela, un cuento corto, una novela breve, un libro infantil. Por Anahí Flores. En Claraboya (Alfaguara,... 



4 libros para lo que queda del verano

Marzo es, para algunos, más tiempo de vacaciones. O el mes en que de a poco se retoma el ritmo laboral. Y para otros, un mes más como cualquiera. ¡A aprovechar... 



4 libros para lagartear en verano

Enero es, para muchos, un mes con más tiempo libre. Con ratos de ocio ya sea en la playa lagarteando, en la montaña descansando o en casa con el aire acondicionado.... 



4 libros para regalar en navidad

Quienes amamos los libros creemos que todo el mundo comparte este sentimiento, o debería. Por eso, al pensar en regalos navideños, terminamos ofreciendo libros... 



Deja un Comentario

Los campos requeridos estan marcados con *


Más comentadas